Bienvenido a VanEck
Seleccione su tipo de inversor
26 agosto 2026
Un fondo global de renta variable es, aparentemente, el instrumento más diversificado que la mayoría de los inversores llegará a tener: 1.282 empresas en 23 mercados desarrollados, compradas con un solo ticker. Si su fondo replica el índice MSCI World, también está, a cierre de julio, compuesto en un 72% por valores estadounidenses, con un 29% en tecnología, y más de una cuarta parte concentrada en sus 10 mayores posiciones1. Todas y cada una de esas descripciones son exactas.
Ese índice suele ser el 60 de una cartera típica de inversión 60/40, o el 40 de una 40/60. Es el punto de referencia frente al que se juzga cualquier otra decisión de asignación. Por eso merece la pena preguntarse qué contiene ahora ese punto de referencia, porque su composición ha cambiado mientras que la etiqueta de diversificación no lo ha hecho.
Empecemos por la geografía. El índice MSCI World nunca ha sido un mapa neutral del mundo; es una instantánea del mercado que más rápido ha capitalizado. En 1988, las Américas representaban el 32% del índice y Asia-Pacífico el 47%, dominado por Japón en el punto álgido de su burbuja de precios de los activos. Hoy, las Américas suponen tres cuartas partes y Asia-Pacífico, un 8%. Japón por sí solo ha pasado de ser la mayor ponderación del índice a situarse por debajo del 6%1.
Ponderaciones regionales del MSCI World (años seleccionados)
Gráfico A. Ponderaciones regionales dentro del índice MSCI World, 1988–2025. Fuente: MSCI.
Ahora mire un nivel más abajo, al mercado que lo domina. El S&P 500 es el punto de referencia por defecto para la renta variable estadounidense, y el índice que la mayoría de los fondos globales está replicando de hecho a través de su ponderación en Estados Unidos. A cierre de 2025, las 10 mayores compañías del índice S&P 500 estadounidense representaban el 40,7% de dicho índice. De 1990 a 2015, esa misma cifra se mantuvo en una banda estrecha de entre aproximadamente el 18% y el 23%. Se ha más que duplicado en la última década2.
S&P 500: peso acumulado de las 10 mayores compañías, cierre de año
Gráfico B. Ponderación acumulada a cierre de año de las diez mayores compañías del S&P 500, 1988–2025. Fuente: RBC Wealth Management; FactSet.
Aunque hay paralelismos evidentes con Japón en los años ochenta, no estamos haciendo una predicción. El MSCI World es un índice ponderado por capitalización y la ponderación sigue mecánicamente al precio: los mayores pesos corresponden a los valores que más han crecido en valor de mercado, tanto si ese crecimiento refleja beneficios como una expansión de los múltiplos de valoración. La cuestión no es que la renta variable estadounidense vaya ahora a comportarse peor. Más bien, es que un inversor europeo que posea un tracker global de renta variable tiene ahora una inversión concentrada en tecnología estadounidense, lo haya elegido o no.
El tema del riesgo sin precedentes se extiende a quién posee el índice. Las Distributional Financial Accounts de la Reserva Federal de Estados Unidos muestran que el 10% más rico de los hogares estadounidenses posee el 87% de las acciones corporativas y participaciones en fondos de inversión. El 1% superior posee la mitad. El 50% inferior posee aproximadamente el 1%3. Esto no es algo nuevo: la proporción se ha mantenido cerca de estos niveles desde antes de la crisis financiera.
Lo nuevo, y preocupante, es cuánto de los balances de los hogares estadounidenses está ahora en renta variable. Para el sector en su conjunto, la renta variable alcanzó el 46,7% de los activos financieros en el cuarto trimestre de 2025, la lectura más alta de una serie que comienza en 1945. A modo de comparación, en el pico de la burbuja puntocom en 2000 la cifra fue del 38,7%4.
Renta variable como porcentaje de los activos financieros de los hogares estadounidenses
Gráfico C. Acciones corporativas mantenidas directa e indirectamente como porcentaje de los activos financieros de los hogares, 1945–2026. Fuente: Reserva Federal, Financial Accounts of the United States (Z.1), serie BOGZ1FL153064486Q.
Esta concentración podría afectar al gasto de los consumidores estadounidenses, aunque no en gran medida. Moody's Analytics estima que los estadounidenses situados en el 20% superior de la distribución de ingresos —aquellos que ganan más de 175.000 dólares— representan ahora cerca del 60% del gasto personal. En la fase previa al pico de la burbuja puntocom, ese mismo grupo representaba el 50%5. Aunque esta estimación está modelizada en lugar de medirse directamente, y sus autores señalan que puede exagerar el caso, la dirección de la evolución no se discute.
Aun así, el riesgo de un bucle de retroalimentación negativo en el que una caída de la renta variable golpee el gasto de los hogares, provocando una nueva caída de los precios de las acciones, es menor de lo que parece. La investigación de la Reserva Federal sitúa la propensión a consumir a partir de la riqueza en acciones en apenas algo más de un céntimo por dólar, e incluso menos para los perceptores de mayores ingresos: la concentración ha hecho que la demanda agregada sea menos sensible a los precios de los activos, no más6.
Lo que importa mucho más es el posible impacto de una corrección bursátil sobre los ingresos estadounidenses por plusvalías. La materialización de plusvalías es la partida más volátil entre las principales fuentes de ingresos federales: alcanzó un récord del 8,74% del PIB en 2021, pero la caída de la renta variable en 2022 mostró su inestabilidad: los ingresos bajaron de 336.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2022 a 202.000 millones en el ejercicio fiscal 2024, una caída de 134.000 millones, o del 40%, en dos años7.
Se prevé que las plusvalías aporten el 11,6% de los ingresos por el impuesto sobre la renta de las personas físicas en 2026, una proporción superada solo tres veces desde 1996, y el presupuesto ya lo ha incorporado, aunque el propio escenario base de la Congressional Budget Office supone una reversión hacia el 3,9% del PIB a mediados de la década de 20307. Por tanto, una caída del mercado de renta variable estadounidense no solo reduce el valor de las carteras de inversión. También reduce unos ingresos de los que depende el gobierno de Estados Unidos, endureciendo la restricción fiscal descrita en el primer artículo de esta serie. La base de ingresos ha heredado la concentración del índice: los ingresos federales dependen ahora de las ganancias realizadas por un pequeño grupo de hogares que posee un pequeño grupo de acciones, el mismo puñado que domina el índice que usted tiene en cartera.
Si hubiera distribuido el núcleo de renta variable de su cartera de forma más equilibrada en los últimos años, habría pagado un coste de oportunidad. Si hubiera mantenido un S&P 500 equiponderado en lugar de la versión estándar ponderada por capitalización de mercado, se habría quedado muy rezagado durante la última década, con una rentabilidad del 11,7% anual frente al 14,8% en los diez años hasta diciembre de 20258.
Pero ese retraso no se da siempre, ni constituye una prueba independiente en contra de la equiponderación. Es la misma concentración descrita anteriormente, vista desde el otro lado: cuando los nombres más grandes superan al resto, la ponderación por capitalización gana por construcción. A lo largo de los 36 años hasta cierre de 2025, la clasificación se invierte en rentabilidad, aunque por poco: habría generado un 11,1% anual con equiponderación frente al 10,8%. De forma más espectacular, en la década posterior al pico de la burbuja puntocom el patrón se invirtió con fuerza: en los once años desde el final de 1999 hasta el final de 2010, la ponderación por capitalización de mercado rentó un 0,4% anual, mientras que la equiponderación capitalizó un 6,6%8.
Hay una lectura que importa para el timing. En los tres años naturales de 2023 a 2025, la ponderación por capitalización de mercado superó a la equiponderación en un 29,8%, la mayor diferencia a tres años de los datos disponibles. La equiponderación va por delante en lo que llevamos de 2026, con una rentabilidad del 13,3% frente al 10,1% hasta finales de julio8. La asignación de los hogares a la renta variable alcanzó su máximo en ese mismo trimestre4. El extremo que describe este artículo es un nivel, no una tendencia que siga todavía en marcha.
Las rentabilidades pasadas no son un indicador fiable de resultados futuros.
Nada de esto aboga por abandonar el núcleo de renta variable; sigue siendo el ancla frente a la que se juzga el resto de la cartera. La cuestión es elegirlo deliberadamente en lugar de derivar hacia una posición concentrada en tecnología estadounidense. Hasta dónde llegar depende de lo cómodo que se sienta poseyendo algo que se comporte de forma distinta al índice de referencia —incluidos los años en que el índice va ganando—. Puede que prefiera mantener las mismas compañías en proporciones más equilibradas, o inclinarse por dividendos y cambiar lo que posee en lugar de cuánto posee de cada cosa.
En nuestro próximo artículo describiremos cómo puede combinar esto con una incorporación satélite a su cartera de inversión diseñada para hacer el trabajo que su núcleo no puede.
1 Ficha del índice MSCI World, 31 de julio de 2026: 1.282 componentes en 23 mercados desarrollados; Estados Unidos 72,03%; Tecnologías de la Información 28,87%; diez mayores componentes 26,41%; Japón 5,73%. Las ponderaciones regionales de 1988 proceden de datos históricos de MSCI. Los datos del gráfico son valores de cierre de año; las cifras citadas en el texto corresponden al 31 de julio de 2026.
2 Ponderación acumulada a cierre de año de las diez mayores compañías del S&P 500. Fuente: RBC Wealth Management; FactSet; datos a 31 de diciembre de 2025. El valor aproximado de cierre de 1988, del 19%, se deriva del fondo Vanguard 500 Index Investor.
3 Reserva Federal, Distributional Financial Accounts, T1 2026. Acciones corporativas y participaciones en fondos de inversión: 10% superior 87,3%; 1% superior 50,1%; 50% inferior 1,1%.
4 Reserva Federal, Financial Accounts of the United States (Z.1), serie BOGZ1FL153064486Q, que abarca conjuntamente hogares y organizaciones sin ánimo de lucro. Acciones corporativas mantenidas directa e indirectamente, incluidas las acciones mantenidas dentro de derechos de pensión, como proporción de los activos financieros. Récord del 46,7% en el T4 2025; 38,7% en el T1 2000; 45,8% en el T1 2026. La serie comienza en el T4 1945; las observaciones son anuales (cierre de año) hasta 1951 y trimestrales desde 1952.
5 Moody's Analytics. Estimación publicada por Mark Zandi, Economista Jefe, 21 de junio de 2026. Metodología: Zandi, Hoyt y Whitcher, «Estimates of Personal Savings, Personal Outlays and Excess Savings by Demographic Group», Moody's Analytics, marzo de 2026. Información atribuida a Moody's Analytics, una división de Moody's separada de Moody's Ratings.
6 Beach, Gamber y Moran, «Wealth Heterogeneity and Consumer Spending», FEDS Notes, Board of Governors of the Federal Reserve System, 5 de agosto de 2025.
7 Congressional Budget Office, Revenue Projections, febrero de 2026, tabla 6 (Capital Gains Realizations and Tax Receipts, 1996 to 2036), base de The Budget and Economic Outlook: 2026 to 2036. Las materializaciones corresponden a años naturales; las cifras de 2023 y anteriores son estimadas por el Departamento del Tesoro, y las de 2024 y años posteriores son estimadas o proyectadas por la CBO. Los ingresos fiscales corresponden a ejercicios fiscales y son estimados o proyectados por la CBO en todos los años.
8 S&P 500 Total Return y S&P 500 Equal Weight Total Return, dividendos brutos, mensual. Los periodos de referencia son años naturales completos hasta el 31 de diciembre de 2025 salvo indicación en contrario; las cifras de 2026 corresponden al acumulado del año a 31 de julio de 2026. Los datos del índice anteriores al lanzamiento del S&P 500 Equal Weight Index el 8 de enero de 2003 son back-tested y, por tanto, simulados en lugar de rentabilidades reales. Las rentabilidades son rentabilidades totales del índice en dólares estadounidenses, brutas de comisiones y costes; no es posible invertir directamente en los índices. Fuente: Bloomberg; cálculos de VanEck.
INFORMACIÓN IMPORTANTE
Esta es una comunicación publicitaria.
Esta información procede de VanEck (Europe) GmbH, que está autorizada como empresa de inversión del EEE en virtud de la Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros («MiFiD»). VanEck (Europe) GmbH, con domicilio social en Kreuznacher Str. 30, 60486 Frankfurt, Alemania, ha sido nombrada distribuidora de los productos VanEck en Europa por la Sociedad de gestión, que es una sociedad constituida con arreglo a la legislación neerlandesa y registrada en la Autoridad para los Mercados Financieros (AFM) de los Países Bajos.
Este material solo tiene carácter informativo general y preliminar y no constituye un asesoramiento de inversión, jurídico ni fiscal. VanEck (Europe) GmbH y sus empresas asociadas y controladas (en adelante y de forma colectiva, «VanEck») no asumen ninguna responsabilidad con respecto a cualquier decisión de inversión, desinversión o retención tomada sobre la base de esta información. En primer lugar debe consultarse toda la documentación pertinente.
Los puntos de vista y las opiniones expresados son los de los autores y no representan necesariamente los de VanEck. Las opiniones son actuales en la fecha de publicación y pueden variar según la situación del mercado. La información proporcionada por fuentes de terceros se considera fiable y no ha sido verificada de forma independiente en cuanto a su exactitud o exhaustividad, por lo que no puede garantizarse.
El Índice S&P 500 ("Índice") es un producto de S&P Dow Jones Indices LLC y/o sus filiales y ha sido autorizado para su uso por Van Eck Associates Corporation. Copyright © 2020 S&P Dow Jones Indices LLC, una división de S&P Global, Inc., y/o sus filiales. Todos los derechos reservados. La redistribución o reproducción total o parcial está prohibida sin el permiso por escrito de S&P Dow Jones Indices LLC. Para obtener más información sobre cualquiera de los índices de S&P Dow Jones Indices LLC, visite www.spdji.com. S&P® es una marca registrada de S&P Global y Dow Jones® es una marca registrada de Dow Jones Trademark Holdings LLC. Ni S&P Dow Jones Indices LLC, Dow Jones Trademark Holdings LLC, sus filiales ni sus terceros licenciantes hacen ninguna declaración o garantía, expresa o implícita, en cuanto a la capacidad de cualquier índice para representar con precisión la clase de activos o el sector de mercado que pretende representar, y ni S&P Dow Jones Indices LLC, Dow Jones Trademark Holdings LLC, sus filiales ni sus terceros licenciantes asumirán ninguna responsabilidad por cualquier error, omisión o interrupción de cualquier índice o los datos incluidos en el mismo. No es posible invertir directamente en un índice.
Invertir está sujeto a riesgos, incluida la posible pérdida del capital. Si no conoce algún término técnico, puede consultar el Glosario de ETF | VanEck.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de este material, así como cualquier referencia a este en cualquier otra publicación sin antes contar con una autorización expresa y por escrito de VanEck.
© VanEck (Europe) GmbH
Esta es una comunicación comercial. Consulte el folleto del OICVM y el documento de datos fundamentales antes de tomar una decisión de inversión definitiva.
Esta información procede de VanEck (Europe) GmbH, que ha sido nombrada distribuidora de los productos VanEck en Europa por la sociedad de gestión VanEck Asset Management B.V., constituida con arreglo a la legislación neerlandesa y registrada en la Autoridad para los Mercados Financieros de los Países Bajos (AFM). VanEck (Europe) GmbH, con domicilio social en Kreuznacher Str. 30, 60486 Fráncfort del Meno, Alemania, es un proveedor de servicios financieros regulado por la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin).
La información está destinada únicamente a proporcionar información general y preliminar a los inversores y no debe interpretarse como asesoramiento de inversión, jurídico o fiscal. VanEck (Europe) GmbH, VanEck Switzerland AG, VanEck Securities UK Limited y sus empresas asociadas y afiliadas (conjuntamente "VanEck") no asumen ninguna responsabilidad con respecto a cualquier decisión de inversión, desinversión o retención adoptada por el inversor sobre la base de esta información. Los puntos de vista y opiniones expresados son los de los autores, pero no necesariamente los de VanEck. Las opiniones son actuales en la fecha de publicación y pueden variar según la situación del mercado. Ciertas afirmaciones contenidas en el presente documento pueden tratarse de proyecciones, previsiones y otras exposiciones a futuro que no reflejan resultados reales. La información facilitada por terceras fuentes se considera fiable, pero su exactitud o exhaustividad no se ha verificado de forma independiente y no puede garantizarse. Pueden ser de aplicación comisiones de intermediación o transacción.
Toda la información sobre rentabilidad se basa en datos históricos y no predice rentabilidades futuras. Invertir está sujeto a riesgos, incluida la posible pérdida del capital.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de este material, así como cualquier referencia al mismo en cualquier otra publicación, sin la autorización expresa por escrito de VanEck.
© VanEck (Europe) GmbH / VanEck Asset Management B.V.
Regístrese para recibir nuestro boletín sobre ETF
21 septiembre 2026
21 septiembre 2026
21 septiembre 2026
08 septiembre 2026
21 septiembre 2026
21 septiembre 2026
21 septiembre 2026
08 septiembre 2026
25 agosto 2026