PE es-MX false false Default
Skip directly to Accessibility Notice

Demanda de energía redefine recursos globales

14 enero 2026

Read Time 10 MIN

La demanda de energía impulsada por la inteligencia artificial y la electrificación está transformando los mercados de recursos: las materias primas siguen trayectorias divergentes, los metales registran un mejor desempeño, el sector energético se rezaga y las restricciones de oferta retoman protagonismo.

Análisis trimestrales del gestor de portafolio de recursos globales, Shawn Reynolds, con su perspectiva distintiva sobre los recursos naturales y las materias primas.

Conclusiones principales:

  • Las materias primas se diferenciaron: El oro, el cobre y el aluminio registraron fortaleza; el petróleo y la agricultura se rezagaron debido al exceso de oferta y a la debilidad de los precios.
  • La demanda de energía redefine los recursos: La inteligencia artificial, la electrificación y la ampliación de la infraestructura de redes favorecen al gas natural y al cobre, mientras exponen años de subinversión.
  • Oportunidad selectiva en el horizonte: Una oferta limitada, una asignación rigurosa de capital y el riesgo geopolítico sustentan una perspectiva de largo plazo favorable para las acciones de recursos de calidad.

El apetito por riesgo se mantuvo hasta el cierre del año, apoyado por el entusiasmo sostenido en torno al gasto de capital vinculado a la inteligencia artificial y las expectativas de que las tasas de política monetaria pudieran descender gradualmente con el tiempo. Al mismo tiempo, la incertidumbre sobre la política comercial y la dinámica arancelaria siguieron siendo factores de distorsión recurrentes en los precios de las materias primas, especialmente en el petróleo y el cobre.

Las acciones de recursos mostraron desempeños diferenciados según el tipo de materia prima. Las acciones de metales y minería registraron un desempeño destacado, favorecidas por la fortaleza del cobre y los metales preciosos, mientras que las acciones del sector energético se rezagaron, ya que la tendencia bajista del crudo y la narrativa de sobreoferta debilitaron la confianza en las proyecciones de utilidades y en la asignación de capital.

Petróleo y gas

  • El 2025 fue un año particularmente débil para el crudo, con una caída de alrededor de 19 % en el WTI (su mayor descenso anual desde 2020). El cuarto trimestre reflejó en gran medida las mismas presiones observadas durante el año: oferta abundante frente a una demanda apenas moderada, lo que contuvo los repuntes de precios en una corta duración pese a titulares geopolíticos recurrentes.
  • El gas natural continuó siendo dependiente de las condiciones climáticas en el corto plazo, pero la tendencia estructural de demanda se fortaleció, ya que Estados Unidos superó por primera vez los 100 millones de toneladas métricas de exportaciones de gas natural licuado, apoyado en nueva capacidad instalada y en una sostenida demanda europea. Hacia el cuarto trimestre, el gas se presentó cada vez más como insumo para la seguridad energética global, más allá de su tradicional uso como combustible doméstico para calefacción y generación de energía eléctrica.
  • Con los precios del crudo en un rango acotado, la disciplina de capital y los esquemas de retorno duraderos siguieron siendo fundamentales para el posicionamiento en el segmento upstream, al privilegiar la solidez de los estados financieros por encima del crecimiento.
  • Las compañías de exploración y producción con exposición al gas, así como los operadores midstream, se beneficiaron de precios más sólidos y de la narrativa de demanda energética, que conecta el suministro de gas con la expansión de los centros de datos y la infraestructura de redes eléctricas.

Energías renovables y alternativas

  • La energía renovable tuvo un cuarto trimestre más sólido de lo esperado y un 2025 positivo en términos generales, en especial cuando las condiciones de financiamiento comenzaron a estabilizarse.
  • El principal motor macroeconómico siguió siendo el costo de capital: los desarrolladores y la infraestructura sensible al rendimiento mejoraron conforme cedieron las presiones de las tasas de interés, mientras que las empresas de servicios públicos se valoraron cada vez más en función del crecimiento del consumo de los centros de datos y de la escala de inversión requerida en redes eléctricas.
  • La contratación de energía limpia se aceleró, conforme los hiperescaladores anticipaban la demanda mediante acuerdos de suministro a largo plazo con estructura definida.

Metales básicos e industriales

  • El cobre fue el referente cíclico clave al tocar nuevos máximos en diciembre, en medio de distorsiones comerciales generadas por los aranceles, disrupciones mineras, restricciones de oferta y una narrativa de demanda cada vez más asociada a la electrificación y a la expansión de centros de datos impulsada por la inteligencia artificial.
  • Los productores de cobre y las mineras diversificadas se negociaron con apalancamiento a los precios subyacentes, respaldados por una sólida ejecución de proyectos y una escasez de oferta de largo plazo derivada de los extensos plazos de desarrollo, las dificultades regulatorias para los permisos y la elevada intensidad de capital de la nueva producción.
  • Los mercados de acero presentaron un desempeño más mixto, con precios mayormente acotados dentro de rangos, debido a la amplia capacidad instalada y a una demanda global dispar. Los productores siderúrgicos enfatizaron el control de costos, la disciplina financiera y las medidas de protección comercial frente a la presión persistente de las importaciones.

Oro y metales preciosos

  • El oro prolongó su repunte de 2025 hasta fin de año, con nuevos máximos históricos en diciembre, apoyado por el riesgo geopolítico, la demanda sostenida de los bancos centrales, los flujos hacia ETF y las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal.
  • La evolución de los precios se mantuvo resiliente y el mercado trató las correcciones sistemáticamente como oportunidades de compra, en un entorno de fin de ciclo con expectativas de tasas reales más moderadas y una persistente incertidumbre macroeconómica.
  • En general, los productores se beneficiaron de la fortaleza de los precios, aunque la dispersión siguió determinada por la inflación de costos, la secuenciación minera, la exposición jurisdiccional y las decisiones de asignación de capital.
  • Las acciones de metales preciosos se revalorizaron rápidamente en el cuarto trimestre, lo que reforzó su sensibilidad a las expectativas de política monetaria y a las condiciones de liquidez, más que a factores puramente geopolíticos.

Agricultura

  • El entorno agrícola de 2025 estuvo marcado por la debilidad de los precios y presiones sobre los ingresos de los productores, que llevó a USDA a anunciar en diciembre un paquete de ayuda de USD 12,000 millones para compensar pérdidas derivadas de los bajos precios de los cultivos y las disrupciones comerciales.
  • Los procesadores y comercializadores enfrentaron un cuarto trimestre complejo, con márgenes de molienda débiles, señales de política prudentes y condiciones de venta menos favorables.
  • Los proveedores de insumos agrícolas mostraron un desempeño mixto: los mercados de fertilizantes fueron relativamente positivos gracias a precios más firmes y a la narrativa sobre la seguridad de suministro, mientras que la protección de cultivos siguió presionada por limitaciones de asequibilidad.

Papel y productos forestales

  • Los precios se mantuvieron débiles en todos los productos forestales durante el cuarto trimestre, con la madera mayormente acotada dentro de un rango tras la debilidad veraniega y los precios de la pulpa aún presionados después de su pico de mediados de año. Los mercados de destino como vivienda y empaques se estabilizaron, pero sin una recuperación significativa.
  • La disciplina de oferta dominó el comportamiento de la industria, con recortes de producción, cierre de plantas y medidas de reestructuración orientadas a reequilibrar los mercados y proteger el flujo de efectivo.
  • El desempeño accionario reflejó sensibilidad macroeconómica: los FIBRAS (REIT) forestales se rezagaron ante las preocupaciones sobre vivienda y tasas, mientras que las transacciones privadas de terrenos forestales y las fusiones y adquisiciones estratégicas pusieron de relieve el valor de los activos a largo plazo pese a la debilidad cíclica.

En el acumulado del año, el Global Resources Fund (Clase A; excluidas comisiones y gastos, el “Fondo”) continuó generando un sólido desempeño absoluto y relativo, con un retorno de 36.11 % frente al 28.86 % del S&P Global Natural Resources Index al cierre del año. En el cuarto trimestre, el Fondo registró una rentabilidad de 6.52 %, comparada con el 6.71 % del Índice. En una base absoluta, los retornos se vieron impulsados principalmente por la exposición a oro y metales preciosos, metales básicos e industriales y al sector de petróleo y gas. En términos relativos, oro y metales preciosos, energías renovables y alternativas, así como industria y servicios públicos fueron los mayores contribuyentes. Por su parte, agricultura, petróleo y gas y metales básicos e industriales restaron al desempeño.

Entre los principales contribuyentes absolutos destacaron las compañías de oro y metales preciosos Barrick Mining (3.65 % de los activos del Fondo) y Pan American Silver (2.10 %), ambas beneficiadas por alzas sostenidas en los precios del oro y la plata, junto con el productor de aluminio Alcoa (1.21 % de los activos del Fondo). Alcoa superó al mercado gracias al sólido repunte de los precios del aluminio, fundamentos de oferta y demanda ajustados y expectativas de demanda creciente vinculadas a infraestructura energética y a la electrificación impulsada por la inteligencia artificial.

Entre los principales lastres figuran los productores de fertilizantes Mosaic (1.29 % de los activos del Fondo) y FMC Corp. (no incluido en cartera), además de la compañía de regalías y suministro de oro y metales preciosos Franco-Nevada (2.11 % de los activos del Fondo). Los productores de fertilizantes afectaron negativamente el desempeño ante la debilidad de la economía agrícola, los menores precios de los cultivos y las preocupaciones por nuevas adiciones de oferta, mientras que Franco-Nevada se vio impactada por la sensibilidad de la valoración a las tasas de interés y por obstáculos específicos en la producción y en las proyecciones corporativas.

Rentabilidad total promedio anual* (%) al cierre del trimestre, 31/12/25

Fondo VanEck Global Resources: Clase A
  1 MES 3 MESES ACUMULADO ANUAL 1 AÑO 3 AÑOS 5 AÑOS 10 AÑOS HISTÓRICO
(02/11/94)
Valor neto de activos 2.53 6.52 36.11 36.11 8.24 10.14 7.90 --
Con una comisión máxima de venta de 5.75 % -3.36 0.39 28.28 28.28 6.13 8.84 7.27 --
Índice S&P Global de Recursos Naturales con Retorno Total Neto 3.41 6.71 28.86 28.86 6.68 10.61 10.38 --
Índice S&P North American Natural Resources Sector 1.00 3.17 21.11 21.11 10.72 20.56 9.76 --

* Las rentabilidades inferiores a un año no están anualizadas.

La tabla presenta rendimientos históricos, los cuales no garantizan resultados futuros y pueden ser inferiores o superiores al desempeño actual. Los retornos reflejan exenciones contractuales temporales de comisiones y/o reembolsos de gastos. Si el Fondo hubiera incurrido en todos los gastos y comisiones, los rendimientos de la inversión habrían sido menores. Gastos: Clase A: Bruto 1.49 % y neto 1.38 %. Los gastos están limitados contractualmente hasta el 05/01/26 al 1.38 % para la Clase A. Los rendimientos de la inversión y los valores de las participaciones del Fondo fluctuarán, por lo que dichas participaciones, al momento del reembolso, pueden valer más o menos que su costo original. La rentabilidad del Fondo supone que los dividendos y las distribuciones de ganancias de capital han sido reinvertidos en el Fondo al valor neto de los activos.

Adiciones notables

Compañía Sector Ponderación (%) Justificación
Packaging Corp of America Papel y productos forestales 1.26 Fabricante norteamericano de cartón para embalaje y empaques corrugados, con crecimiento sostenido de ingresos y resultados a pesar de un entorno macroeconómico desafiante. La reciente adquisición de un negocio de cartón para embalaje debería incrementar la capacidad, fortalecer la integración vertical y ampliar significativamente los márgenes cuando se materialicen las sinergias. Este dinamismo operativo sustenta nuestras perspectivas favorables para 2026.
Smurfit WestRock Papel y productos forestales 1.26 Compañía de envasado que atiende los mercados de alimentos y bebidas, comercio electrónico e industria. Formada a través de la fusión de dos líderes del sector, la compañía representa una atractiva oportunidad de autosuficiencia operativa. Si bien la integración fue inicialmente compleja, esperamos una mejora en la ejecución a medida que se capturen las eficiencias derivadas de la optimización de redes, la racionalización de plantas y los ahorros en adquisiciones, lo que respaldará un crecimiento sólido de resultados y expansión de márgenes.
International Paper Papel y productos forestales 1.01 Líder global en soluciones de empaque y la mayor compañía de pulpa y papel del mundo. Una adquisición reciente fortaleció su presencia en los mercados de empaques de Norteamérica y EMEA. Anticipamos un crecimiento atractivo de resultados conforme la empresa integre la adquisición, optimice su cartera y continúe orientándose hacia operaciones con mayor margen en empaques y cartón para embalaje.

Salidas notables

Compañía Sector Ponderación (%) Justificación
Teck Resources Metales básicos e indust. (no mantenido en portafolio) Liquidamos la posición debido a dudas en torno al posible riesgo bajista en los volúmenes de producción.
Ball Corp Otros materiales (no mantenido en portafolio) Salimos de la posición tras determinar que, a pesar de ocho trimestres consecutivos de utilidades superiores a las expectativas, el mercado no ha recompensado a la empresa con una expansión de múltiplos. Creemos que es poco probable que esto cambie hasta que la demanda de cerveza en Norteamérica se recupere a los niveles anteriores al COVID.
Rio Tinto Metales básicos e indust. (no mantenido en portafolio) Liquidamos la posición en un contexto de creciente preocupación por la puesta en marcha y la estructura de propiedad del proyecto de mineral de hierro Simandou, así como por las acusaciones de soborno en Mongolia.

Perspectiva

De cara a 2026, los recursos naturales se ven moldeados por una fuerza dominante: una crisis energética estructural. La demanda global de electricidad está aumentando a su ritmo más rápido en décadas, conforme los centros de datos de IA, la electrificación generalizada, la relocalización de la industria manufacturera y la urbanización continúan impulsan un crecimiento sin precedentes en el consumo. Esta ola de demanda está colisionando con sistemas energéticos construidos para otra era: seguridad en el suministro de recursos, capacidad de generación insuficiente, redes de transmisión envejecidas y cadenas de suministro disruptivas cada vez más vulnerables a las presiones geopolíticas.

La disponibilidad y asequibilidad de la energía han pasado de ser consideraciones técnicas a factores estratégicos y determinantes de la competitividad económica. Las naciones ahora compiten por asegurar combustibles, minerales críticos, equipos de red y tecnologías energéticas de próxima generación. Al mismo tiempo, varios años de subinversión tanto en energía como en materiales han generado condiciones de oferta restringida en varios mercados, desde el gas natural hasta el cobre y otros metales para la transición energética.

Si bien la incertidumbre de políticas, la trayectoria de las tasas de interés, el crecimiento de China y las tensiones geopolíticas pueden aumentar la volatilidad, el panorama general sigue siendo favorable. El crecimiento secular de la demanda derivado de la electrificación, la expansión de las redes y la construcción de centros de datos coincide con respuestas de oferta lentas y complejas, particularmente en la minería, donde los ciclos de permisos plurianuales y el aumento de los costos de los proyectos limitan la nueva producción. En conjunto, estas fuerzas respaldan una visión positiva de largo plazo para las acciones de recursos naturales.

Las oportunidades de inversión con mayor potencial surgen donde el crecimiento estructural de la demanda coincide con una oferta limitada.

En el ámbito energético, el gas natural sigue siendo un combustible de transición crítico mientras las redes buscan acomodar el crecimiento acelerado del consumo. Los productores con bajo punto de equilibrio, asignación disciplinada de capital e infraestructura bien posicionada continúan beneficiándose de patrones de demanda resilientes. Además, algunas petroleras y energéticas integradas siguen siendo atractivas gracias a márgenes estables de producto, una sólida generación de caja libre y una optimización continua de su portafolio. La producción estadounidense ha dado cuenta de casi la totalidad del crecimiento de la oferta global en los últimos 15 años. Esto no será así en 2026 ni en los años siguientes, y será necesario encontrar nuevas fuentes.

En metales y minería, el cobre está especialmente bien posicionado. Las interrupciones de suministro, la limitada cartera de proyectos y los extensos plazos de desarrollo se enfrentan a una demanda creciente asociada a los vehículos eléctricos y a la inversión en redes y en infraestructura digital. Las empresas con activos de alta calidad, balances sólidos y un crecimiento de la producción claramente visible están en buena posición para beneficiarse de estas tendencias estructurales de largo plazo.

Más allá de los sectores tradicionales de recursos, las tecnologías energéticas de próxima generación —entre ellas la energía nuclear avanzada, la geotermia, los sistemas de hidrógeno, el almacenamiento de energía de larga duración y las soluciones de red optimizadas con IA— representan áreas de inversión emergentes, mientras los países buscan energía segura, escalable y asequible.

En todo este panorama de recursos naturales, las valoraciones siguen siendo atractivas, la generación de efectivo es sólida y el impulso estructural de largo plazo se está fortaleciendo. Para los inversionistas de largo plazo, las oportunidades están en apostar por empresas posicionadas para suministrar, habilitar o asegurar los sistemas energéticos en rápida evolución a nivel mundial.

El seguro de riesgo geopolítico es un pilar central del Fondo de Recursos Naturales de VanEck, y los recientes acontecimientos en Venezuela sirven de recordatorio oportuno de por qué la exposición a la renta variable de recursos naturales sigue siendo un componente importante de una cartera de inversión diversificada. Ya sea Venezuela hoy, Siria y Nigeria el mes pasado, Irán durante el verano del hemisferio norte o numerosos otros focos de tensión en las últimas décadas, la turbulencia geopolítica ha influido de manera constante en la disponibilidad, asequibilidad y seguridad de los recursos naturales y de las compañías que los producen. Estos factores constituyen los fundamentos de la estabilidad económica, la actividad industrial y la defensa nacional.

Venezuela, en particular, deja de manifiesto que el riesgo geopolítico no está confinado al Medio Oriente ni limitado a la periferia de la antigua esfera soviética. También evidencia que los eventos geopolíticos rara vez son unidimensionales, y con frecuencia reflejan prioridades nacionales y estratégicas superpuestas. La captura de Nicolás Maduro y los acuerdos posteriores para redirigir el crudo venezolano a los mercados de Estados Unidos demuestran la rapidez con que la geopolítica puede reconfigurar las dinámicas tradicionales de oferta y demanda, alterar las expectativas del mercado e influir en el sentimiento de los inversionistas.

Estos sucesos refuerzan aún más el valor de la gestión activa. Los cambios en los regímenes geopolíticos inevitablemente generan ganadores y perdedores, y un enfoque de inversión activo está mejor posicionado para responder a la evolución de los fundamentos que las estrategias pasivas basadas en beta. En este caso, Venezuela ha ilustrado nuevamente la celeridad con que pueden cambiar las condiciones y por qué la flexibilidad es esencial.

En definitiva, este episodio destaca la importancia de incorporar el riesgo geopolítico como uno de los cuatro pilares de nuestra estructura de inversión para esta estrategia: protección contra la inflación, exposición al crecimiento global, diversificación y seguro de riesgo geopolítico. Aunque el entorno actual pueda sentirse inusualmente incierto, tales condiciones no son la excepción, sino la norma.

Inversiónes en Recursos Naturales

More from this category Ver más
1 - 3 of 3